Lisboa no es un lugar, es un estado de ánimo. Y ahora que el momento de partir se me hace próximo, veo cuál de manera clara, transparente, limpia. Lisboa es melancolía, es todo lo que pudo haber sido y no fue, es recogimiento, tristeza y pura vida, Lisboa es un mar de dudas y misterios escondidos tras la mugre hermosísima de sus fachadas y tejados. Lisboa es un sueño triste y evocador, repleto de sonidos lejanos y luces amarillas, de personas desconocidas totalmente solas, abatidas, con el corazón hecho pedazos. Lisboa es naranja y plateada, y susurra historias sobre el más remoto pasado, historias que nadie puede (ni quiere) comprender. Lisboa es la más dulce de las promesas nunca cumplidas, pero no importa, porque siempre es mejor quedarse con la miel en los labios que absolutamente nada.
The AQUABATS! Layouts #1
Hace 33 minutos
























2 comentarios:
Me encantan los foto reportajes que posteas en blanco y negro ultimamente. Algunas de estas fotos son verdaderamente preciosas :)
Aunque no pude vivir la ciudad tan a fondo como tú, me sorprendió muy gratamente la primera vez que la visité y siempre quedan ganas de volver. Una gran ciudad decadente y con un encanto profundo, sí señora.
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