martes, 11 de mayo de 2010

Letanía del odio

Salvo en unos pocos aspectos, me siento totalmente identificada con este texto de Robert Crumb. Últimamente la Gran Náusea ha reaparecido con fuerza.

"Soy una persona tremendamente negativa, siempre lo he sido. ¿Nací así? No lo sé, pero vivo asqueado por una realidad que me horroriza y me asusta; me aferro desesperadamente a las pocas cosas que me reconfortan, que me proporcionan algún alivio.
Detesto a la humanidad en su conjunto. Puedo sentir un fuerte cariño por determinados individuos, pero el género humano sólo me infunde desprecio y congoja. Odio casi todo lo que pasa por civilización. Odio el mundo actual, entre otras cosas porqué está atiborrado de gente. Odio las hordas, las multitudes de esas inmensas ciudades llenas de vehículos abominables, de estruendo, de ajetreo incesante y absurdo. Odio los coches y la arquitectura moderna. Pienso que todo edificio construido después de 1955 debe ser derruido.
Aborrezco la música popular contemporánea. No hay palabras para describir lo que me crispa los nervios su falsa, petulante y vacua fatuidad. Odio los negocios y el contacto con el dinero, uno de los inventos más repulsivos de esta especie humana. Odio la cultura mercantil en que todo se compra y se vende sin dejar piedra por mover. Odio la comunicación de masas y cómo la gente se deja subyugar por ella.
Odio tener que levantarme cada mañana para encarar otra jornada de demencia. Odio la obligación de comer, cagar o mantener mi cuerpo; odio mi cuerpo. Me horroriza pensar en sus órganos y funciones internas, en el cerebro o la digestión, en el sistema nervioso.

La naturaleza es una atrocidad, no me parece ni grata ni benigna. Todo estriba en morir o matar. El mundo natural es un mundo muy peligroso repleto de fuerzas y bichos temibles, criminales. Odio el funcionamiento de la naturaleza. El sexo es particularmente execrable y pavoroso. El macho penetra con su verga el orificio de la hembra, la fecunda, otro ser aparece dentro de ella y esta habrá de soportar un penoso suplicio cuando la nueva criatura empuje para salir al exterior con el único objeto de repetir más tarde el mismo ciclo. ¿Acaso hay algo existencialmente más nauseabundo que la reproducción?
¡Cómo detesto la parada nupcial!. Siempre he aborrecido mi propio apetito sexual, que cuando era joven nunca me daba tregua. Estaba constantemente acuciado por la frustrada manía de hacer con (y a) las mujeres cosas estrambóticas y censurables. Mi conciencia vivía por ello en un conflicto permanente que jamás fui de capaz solventar. La vejez es el último alivio.

Odio el mecanismo del alma humana, la manera cómo nos traumatiza y nos marca estúpidamente en la primera infancia para pasar el resto de nuestras vidas tratando se supera esas fijaciones pueriles sin llegar nunca a culminar la empresa.

Detesto la religión organizada. Odio a todos los gobiernos: no son más que juegos de poder ejecutados por ambiciosos sin escrúpulos sobre las espaldas de los pobres, los débiles y lo niños. Somos una cáfila de chulos y matones. Los adultos se meten con los niños y los niños mayores con los más chicos: los hombres avasallan a las mujeres y los ricos a los pobres, todos quieren imponerse.

Aborrezco el culto humano al poder, uno de los rasgos humanos más abyectos. Me repugna la inclinación de los hombres por el desquite y la venganza. Odio ver como seres humanos tratan de engañar al prójimo, cómo estafan, timan, embaucan y se aprovechan del ingenuo, el incauto o el ignorante.

Detesto las conversaciones huecas, artificiosas y banales que prodigan la gente. A veces me asfixian de tal modo que quiero huir lo más lejos posible.
Mi propia condición humana consiste sobre todo en odiar lo que soy. Cuando de pronto advierto que soy uno de ellos, un alarido me viene a la garganta."

Robert Crumb.

8 comentarios:

Oscar Pinal dijo...

Jo, que grande. Es mi única palabra para describir la razón que lleva este SENHOR.
Mu chulo el texto, penoso que sea real en un 1000% lo que dice en el.
Saludines

Oscar Pinal dijo...

Por cierto, leete esto, que seguro te interesa. No pagan, pero el tema de este "issue" va del mar... Esa gran pasión tuya :)
http://deepsleep.org.uk//submissions.php
Cada número de la revista tiene un tema, este acaba el 21 de junio creo... Bueno, leete un poco a ver si te interesa.

Testigo del Error. dijo...

¡Fantástico! No conocía el texto.

Tengo una de las enseñanzas de Mr. Natural, aunque no recuerdo cual. He de buscarlo por ahí.

Luis Miguel dijo...

Tampoco es para tanto. Me gusta más como autor de cómic. Para este tipo de reflexiones prefiero a Brieva y su "Dinero"...

Alejandra Vacuii dijo...

Es que dudo que con este texto Robert Crumb pretendiese hacer literatura, yo diría que ha sido extraído de alguna entrevista suya porque lo leí en su autobiografía. Como reflexión concebida en la mente de un ser humano me parece muy válida y me siento identificada en muchos aspectos. Lo de Miguel Brieva es otra guerra, a mi parecer, y muy buena, por cierto.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

No tengo deseos de ser entrometida, pero me parece un texto digno de comentar.

Creo que cada idea concebida calza con lo que vivimos cotidianamente, quizás algunos no coicidan, pero incluyen conceptos que realmente tienen al mundo en una decadencia constante.

Amanda D. dijo...

Yo tambien me siento identificada con este texto ... no lo conocía . :*

ModernismAndVintage dijo...

Pues creo que de TOPSHOP y alguna otra puede ser, no estoy segura :/