lunes, 8 de septiembre de 2008

Bajo observación

Van ustedes a disculpar a la señorita Alejandra R. G., individua de la raza humana, modelo homo sapiens femenino número 2671893215... su falta de consideración con sus allegados, sin duda provocada no por la maldad ni las oscuras intenciones, sino por los devenires caóticos de su existencia, a la que es incapaz de poner orden ni concierto, siendo tan sólo una víctima más de los desenfrenados golpes, vicisitudes y ambivalencias de esta montaña rusa de éxitos, fracasos y errores que en definitiva es la vida de los hombres.

Podrán acusar a este joven ejemplar de tan despreciable especie de ser mala hija, mala hermana, mala novia, mala nieta, mala sobrina, puede que llegue incluso a ser mala madre cuando el ciclo vital le prepare para ello, pero de lo nunca se la podrá acusar será de ser mala amiga y mala persona, pues para estas dos cualidades ha nacido aprendida, tal y como se desprende de nuestros más exhaustivos estudios a cerca de su comportamiento.

Asi pues, la señorita Alejandra R. G. presenta un severo cuadro de desorientación, angustia ante la vida, desazón frente a la existencia, hastío crónico, metastasización de la sensibilidad y temor agudo a asumir responsabilidades. Creemos que hay dos manera contrapuestas de curar las dolencias de esta paciente estupefacta: una, mediante la ayuda primorosa y delicada de sus seres más queridos; y dos, mediante golpes, batacazos, tortazos, collejas y demás acciones dolorosas provocadas por el enfrentamiento crudo y sin red contra la realidad. Recomendamos poner el práctica la segunda opción, por ser la más eficaz, y cuánto antes, ya que ahora la paciente goza de salud y juventud, siendo esta la edad idónea para adentrarse en el espinoso mundo adulto de la vida real. Esperemos que, tal y como se ha venido observando en otros sujetos sin margen de error, se acostumbre rápido al dolor, ya que cuanto antes se experimenta antes se produce la inmunidad. Mientras tanto, se recomienda mantener a la paciente bajo observación.

Entre relojes

Figura 0.1: una mala idea es concederle a la paciente sus caprichos. Manténganla alejada de relojes y otros objetos de su agrado para que el tratamiento surta efecto.

4 comentarios:

A princesa no xardín dijo...

Y provean a la paciente de un botiquín bien surtido: aplicando el segundo tratamiento, le hará falta.

(¡Ay! Ojalá alguien hubiese diagnosticado a tiempo mi mal...)

Alcedo Attis dijo...

En la "fila ocho", ese saco de errores se convierte en un saco de monedas de oro. O en una corona que aparece en tu cabeza.

Ľîlય dijo...

Cuando las acusaciónes son absurdas y sin lógica alguna lo único que nos queda es quedarnos con la cara a cuadros... Y pasar del tema aunque duela.

En cuanto a las dolencias... me siento muy identificada con ellas...
Sin duda lo mejor son los batacazos... lo otro ayuda pero no funciona.

:****!!

El Señor Rata dijo...

Precisamente fabrico un tónico capaz de curar 268 enfermedades distintas. Se llama "Rat Pawa" y expertos de todo el mundo han demostrado su eficacia. Que estén todos muertos en este momento no es sino un signo de su venerabilidad .

Entre ud. y yo, y sin que nos vea nadie maś: por un módico precio le puedo reservar un par de cajas que...