jueves, 13 de diciembre de 2007

Seguimos siendo fuertes

No tenéis ni idea de las veces que he estado a punto de seguir al diablo que salta sobre mi hombro izquierdo, que me hace gestos con el dedo para que vaya trás él, que es tan jodidamente atractivo. No tenéis ni idea de las veces que me sentí tentada de mandaros a todos al infierno, de desear que me dejarais de importar, de romper todos los lazos que nos unían como quién deshace los hilos de una telaraña. Joder, no tenéis ni la más remota idea de todas las cosas que se me han pasado por la cabeza, muchas de ellas autodestructivas, muchas de ellas constructivas, muchas de ellas fueron tan sólo deseos de ponerme una bomba en el pecho bajo un abrigo y subirme a una de las escaleras mecánicas de cualquier centro comercial, que más da. Pegaros un tiro, yo que sé, cerrar los ojos y ya no veros más frente a mí. Que me dejarais de atormentar, no volver a notar como mi mirada huye de la vuestra porque simplemente no soporto vuestros ojos vacíos posados sobre mí. No tenéis ni idea de las veces que he pensado en que quizás lo más fácil sea encerrarme en una habitación y olvidar todo lo que he aprendido hasta ahora, adquirir el raciocinio de un animal, o quizás desaparecer en alguna remota región africana, y quizás dedicarme al tráfico de armas, quién sabe. Meterme en un sótano y envejecer en completa soledad, para no tener que soportaros ni una sola vez más. No volver a emborracharme para no tener que toparme con vosotros por las calles ebrias y escurridizas, babosas, nauseabundas, pesadas y apretadas. O quizás sí seguir emborrachandome después de la última de las botellas de vodka, después del último de los cartones de vino barato que me bebo como leche materna, emborracharme hasta que el único lugar donde pudierais encontrarme fuera en una cuneta, inconsciente, sucia, rota. No, no tenéis ni idea, no la tenéis, de las veces que se me han pasado por la cabeza las cosas más horribles acerca de vosotros, las veces que he deseado la muerte de algunas personas, las veces que he deseado la mía propia.

Pero aquí dentro seguimos siendo fuertes, sí, lo seguimos siendo, y me camela el ángel dorado que tengo sobre el hombro derecho con su melódica voz, y me dice que el camino que tengo que coger es el floreado y frondoso que él señala, donde se ve brillar el sol en lo alto del cielo despejado, no ese otro de los matorrales secos, de los cuervos con carne en el pico, donde la niebla no deja ver más allá de 1 metro de sendero. Y me dice que empiece por tirar mis cigarrillos, que no pruebe ni una gota más de veneno alcoholico, que no vuelva a contaros otra mentira, que no vuelva a llorar por vosotros, que deje de desangrarme, que me cosa las heridas, que con 5 puntos de sutura no me quedará cicatriz. Que no se me ocurra volver a pensar que no me queréis, que nunca pensáis en mí, que he dejado de importaros, que os he decepcionado. Que eso no es cierto, que la gente que me rodea tiene buenas intenciones y que las ponen en práctica conmigo. Yo le digo que me cuesta verlo, que quizás debo de graduarme la vista, ponerme lentillas, no sé, le pido que me de un golpe en la nuca para ver si reacciono y me sale el odio por la boca como un demonio de un poseído. Pero él me susurra tan dulcemente que me vuelvo a dormir, y sueño que vuelvo a ser fuerte, que lo sigo siendo, que soy la mujer más forzuda del planeta, que tengo los músculos del cuerpo hiperdesarrolados, que un ladrón intenta robarle el bolso a una anciana y que lo derribo de un puñetazo. Que no encuentro ropa de mi talla por las dimensiones hercúleas de mi cuerpo, que tengo el cuerpo moreno y sin cicatrices, que nunca nadie ni nada pudo hacerme una porque nunca nadie ni nada alcanzó a rasgar mínimamente la dura capa que recubre mi piel. Y me despierto, y sí, seguimos siendo fuertes, hoy brilla el sol y como primera tarea del día tengo la obligación de salir ahí fuera y que todos vean que seguimos siendo fuertes. Yo y todos los demás que habitan aquí dentro.


Seguimos siendo fuertes.

10 comentarios:

LeBoheme dijo...

Yo solo espero que esto sea sólo un relato, quizá con alguna pequeña parte biográfico, pero tan sólo un relato para ilustrar un bonita foto.

Día a día hemos de ser fuertes, hemos de devolver los golpes que nos da la vida, devolvérselos mucho más fuertes. Plantarnos frente a ella y gritarle que no podrá con nosotros.

:****

Anónimo dijo...

Vivimos en una especie de limbo absurdo drigido por Lynch. Ya decía Bretón que uno de los mayores actos surrealistas consiste en salir a la calle con una pistola en la mano y disparar en todas direcciones con los ojos cerrados ¿a que hay ganas?

Bah, al final una acaba por hacerse al sinsentido y tomarse las cosas de otra forma.

Brummella, Amoelbarroco, la señora de Picas.

Anónimo dijo...

Joer, he puesto acento en Breton ;P

cannibal queen dijo...

bravo bravo bravo

l i p s t i c k a dijo...

O tal vez llevando a cabo un happening, sería tal vez la mejor forma para un desahogo.
¿No?

BD dijo...

Hacía tiempo que no leía pensamientos tan oscuros, su lectura me produjo una mezcla de alegría y ánimo y a la vez tristeza y desánimo, no obstante, me anima el pensar que aún quedan algunos seres en los que parece primar la esencia.
Hoy , por primera vez hoy, y hablo desde lo poquito que te conozco, creo haber visto a Alex, y creo que me gusta más que Horror Vacuii, que es una "careta" matravillosa en cuanto en presencia pero la esencia es lo que la hace realmente importante.
Ha sido un placer leer un texto de calidad, no dejes de escribir.
Un beso fuerte de alguien que te aprecia.
Boisson Dragger.
PD: me apunto a lo de las dimensiones hercúleas, ejjeje que es curioso cuando pesaba 47 kg no encontraba ropa y ahora, dios sabe que tampoco.

Horror Vacuii dijo...

Que grandísimo placer el encontrarte por aquí, B.D. :D Me alegro mucho de que te hayas pasado, aunque no tanto de que mi texto te haya producido esos sentimientos, por que no decirlo, desagradables, aunque supongo que no es tan malo si se mezclan con algunos buenos.

Es probable que en este texto me haya "desnudado" demasiado, más de lo que me suele gustar hacerlo, pero si eso sirve para que ciertas personas se acerquen con tan buena impresión hacía mí, fantástico entonces. Muchísimas gracias por un comentario como este, son de esos que llegan hondo.

P. D.: Espero verte muy pronto, a ver si en fin de año, y otra cosa... no me llames Alex que ese nombre me repele, jaja, llamame Ale ;)

Lilouk dijo...

...me tengo que pasar mas por aquí... :*******

BD dijo...

¡Ostras!, es cierto lo de Ale,me acordaba y cuando lo escribí como que se me pasó, ¡qué desastre!. En Fin de Año seguro que nos verems, espero no haberme alcoholizado mientras preparo la cena y atinar después jejje.
Un abrazo fuerte.

alcedoattis dijo...

Pensamientos constructivos o destructivos, eufóricos o tristes,van y vienen.
Pero ese punto, fijo y sereno, en algún lugar de tu interior, permanece.