domingo, 25 de noviembre de 2007

Alfred Stieglitz, o como elevar al nivel de arte la fotografía

Alfred Stieglitz fue probablemente el primer fotógrafo que se interesó en convertir a la fotografía en una disciplina artística, como lo pueden ser la pintura o la escultura. Nacido el 1 de enero de 1864 en Nueva Jersey, pronto se mudó a Alemania con su familia, donde estudiaría fotografía, dejando inconclusos sus estudios de ingeniería mecánica. Durante estos años se dedicó a viajar por Europa retratando a campesinos o tomando instáneas de paisajes, trabajo que le valió numerosos premios y el reconocimiento de otros fotógrafos.

Pronto regresó a Estados Unidos, instalándose en Nueva York, ciudad donde desarrolló el grueso de su obra. En 1893 se casó con Emmeline Obermeyer, matrimonio del cual nació su primera hija Kitty. Gracias al dinero de ambas familias, no necesitaron trabajar para poder vivir holgadamente, lo cual fue positivo para que Alfred desarrollase su arte. De 1893 a 1896 Stieglitz fue editor de la revista American Amauter Photographer, pero hubo de claudicar, tras lo cual se interesó por el New York Camera Club convirtiendo su boletín Camera Notes en una publicación seria y de rigor.


En 1902 organizó el grupo Photo-Secession al que sólo se podía acceder mediante estricta invitación, con el objetivo de que la fotografía se convirtiese en una disciplina artística más, "como un medio de expresión individual". De 1902 a 1917 este grupo publicó la prestigiosa revista Camera Work, llevó a cabo numerosas exposiciones y contó entre sus filas con otros importantes fotógrafos como Edward Steichen o Alvin Coburn. A raíz de la formación de este grupo, de 1905 a 1917 Alfred dirigió las Little Galleries of Photo-Secession en el 291 de la Quinta Avenida, que se terminaron por conocer como las 291 por el número de la calle donde se encontraban. Stieglitz insistía en el hecho de que la fotografía pareciese fotografía, para poder abrirle un nuevo camino a la pintura en busca de mayor abstracción y subjetividad.


En 1918 se divorció de su mujer Emmeline para poco después casarse con la pintora y modelo de muchas fotografías Georgia O´Keeffe. A pesar de que el éxito les sonrío a ambos en el terreno profesional, su matrimonío se desgastó debido a la débil salud de Alfred, que sufría del corazón, obligando a Georgia a cuidarle constamente. Ella, a modo de escapada, pasaba mucho tiempo en Nuevo México para poder desentenderse de su marido.


En la década de 1930, una nueva mujer llegó a la vida del fotógrafo, Dorothy Norman, la cual posaba desnuda para él, y se convirtió en una fuerte rival para Georgia. Tanto estas fotografías como las que le tomaba a su esposa son reconocidas como los primeros ejemplos en los que se explota el potencial de fragmentos aislados del cuerpo humano mediante la fotografía.


A partir de 1937, Alfred veraneaba en el Lago George, en Nueva York, donde empleaba un cobertizo a modo de cuarto oscuro, y pasaba los inviernos en en el hotel Shelton de Manhattan junto a su esposa Georgia. Murió en 1946 a la edad de 82 años, siendo un firme apoyo para O´Keeffe como ella lo fue para él.


Las fotografías de Stieglitz con nieve, lluvia, oscuridad, u otros elementos nunca explorados en la fotografía hasta entonces hicieron impacto en la sociedad que llegó a reconocerle como una autoridad en la materia, siendo incluso premiado fuera de su país en algunos concursos pioneros. Sus fotografías nos hablan de una persona obesionada con la técnica perfecta, buscando plasmar en sus instantáneas no sólo lo que ve, si no hacerlo de un modo pictórico, empleando para ello luz y texturas a la perfección. Es por ello que se dice que, en contraste con la época en la que le tocó vivir, desarrolló un estilo pictorialista con su cámara en las más adversas condiciones, desterrando el concepto de "arte mecánico" que tantas veces se ha asignado a la fotografía.

Probablemente si él no hubiese desempeñado la labor que realizó durante tantos años de su vida para lograr difundir la fotografía y elevarla a la categoría de arte, puede que ahora siguiese siendo lo que fue antaño, tan sólo una forma de plasmar la realidad sin subjetividad ni experimentación alguna, y nos hubiesemos perdido el arte de otros muchos fotógrafos empeñados en hacer arte con su cámara fotográfica.

2 comentarios:

LeBoheme dijo...

Qué maravilla la foto de las manos!!

No conocía tan profundamente a este hombre, solo de pasada en clase de fotografía.

Gracias por el post, me ha gustado mucho!!
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Horror Vacuii dijo...

Si, lástima que en la red tan sólo la haya tan pequeñita a tan baja calidad :_

Yo también le conocí en clases, a él y a otros muchos de los que espero hablar por este inóspito paraje. Espero que te los leas a todos :P

:***!!!