jueves, 18 de octubre de 2007

Lovecats

No le sorprenderá a nadie que me conozca mínimamente el hecho de que colecciono fotos de gatos. De manera sistemática veo la imagen de uno de estos pequeños felinos y la guardo en una carpeta de mi disco duro dedicada en exclusiva a ello. En fotolog.com hay centenares de usuarios que suben fotos de sus mascotas gatunas para regocijo mío, y seguro que el de muchos otros (como Clementino o Danaghr, dos de mis preferidos). Contemplar a un gato es para mí un placer sin igual, la simple visión de uno de estos animales hace que desvincule mi atención de cualquier otra cosa y que la ponga sobre el ser en cuestión, siempre hermoso y adorable. Recuerdo que de pequeña, a pesar de la terrible alergia que me causaban, jugaba y acariciaba a los gatos de las casa de mis abuelos hasta que se me hinchaban los ojos como huevos y me picaba terriblemente la garganta, pero a mí tanto me daba, yo deseaba interactuar con ellos a toda costa. Por cierto, la alergia desapareció de manera gradual a lo largo de los años, gracias a dios.

Se puede decir que del gato me gusta todo. No pasa lo mismo con el resto de felinos, los leones por ejemplo, el gato es especial, mucho más aristocrático. Tanto tiene que sea salvaje, que viva al aire libre, que esté lleno de heridas producidas por sus frecuentes camorras o que parezca que tiene la tiña, el gato siempre conserva ese halo de elegancia y misticismo que tanto me atrae.

Ya sabían los egipcios, tantos milenios atrás, de los valores y aptitudes del gato. Son animales pulcros hasta la exageración, aunque ello signifique tener que alimentarse de ratas u otras alimañas para así mantener la limpieza del entorno (y porque, caramba, les encanta el juego de la caza, y muy seguramente el sabor de tan diminuto manjar). La diosa Bastet, diosa protectora del hogar, símbolo de la alegría de vivir, deidad de la armonía y la felicidad, era representada con cabeza de gato, y la verdad es que entiendo perfectamente el por qué de la elección de este animal para representarla. Matar a un gato era penado con la muerte, y muchos de ellos eran momificados y enterrados en ceremonias que ya quisieran para sí muchos humanos de aquel entonces.
En el Tibet son guardianes de reliquias y templos, seguramente por la inteligencia de la que siempre han hecho gala. Animales sagrados, se les considera acompañantes en el tránsito hacía la otra vida.

Sin embargo, hubo quién se empeñó en no comprender la natulareza esquiva y solitaria del gato, viéndolo durante siglos como compañero de brujas y amigo de Lucifer. Durante la Edad Media en toda Europa se produjo una especie de holocausto gatuno. Muchos eran quemados vivos o tirados desde campanarios. Aún hoy, encontrarse con un gato negro en señal de mal augurio para muchos, excepto en el Reino Unido, que ya se sabe que están bastante más avanzados que nosotros.

Realmente, no acabo de comprender el por qué de que mucha gente se empeñe en difamar a los gatos. Muchos se basan en argumentos falsos y baratos como ese tan manido que dice que son animales traicioneros, cuando en realidad lo que no entienden es que el gato no rinde cuentas a nadie y que por muy domesticado que logre estar jamás será el siervo de ningún amo. Frecuentemente se compara al gato con el perro, poniendo por las nubes a estos últimos como símbolo de lealtad y honorabilidad, y a mí que siempre me han parecido odiosas las comparaciones, en este caso más que nunca. Comparar a un felino con un cánido es como comparar a un zorro con una gallina. Si bien los perros son animales serviles, sociables, amables, cariñosos, ruidosos y sucios en según que casos, los gatos son independientes, inteligentes, calculadores, cómodos, silenciosos, limpios, cautos, y que conste que me declaro amiguísima de los perros, no tiene que ver una cosa con la otra, pero mi carácter casa mejor con el del gato. Los perros darán toda la compañía que quieras, pero el gato adquiere protagonismo por sí solo, el gato es sí mismo hasta las últimas consecuencias. El gato es siempre gato, y el perro a veces es un poco lameculos, para que vamos a negarlo.

Y bueno, sólo me falta hacer mención a su aspecto físico, lo primero que entra por los ojos y hace que derritas o no por un gatito u otro. Lo mío llega tan lejos que me gustan de todo tipo, de todas las clases y de todas las razas. Con pelo o sin el, rubios, negros, con manchas, atigrados, con cola, sin cola, grandes, pequeños, machos, hembras, cachorros, adultos, delgados, gordos, a mí tanto me tiene, yo amo a los gatos de todas las formas y colores. Tendría la casa sembrada de ellos si no fuese porque mi madre no estaría de acuerdo y por que es ilegal tener más de 5 mascotas en un piso. Ya saben amigos, cuando me independice, ya saben que hacer con esa camada de gatitos que acaban de encontrar bajo un puente al borde la muerte.

Y no se olviden de que no hay gato malo sino persona que no sabe comprenderlo. Los gatos son también animales cariñosos, agradecidos, divertidos, juguetones, fieles y confiados con quién han de serlo, recuerdenlo. Se lo digo yo, que sé de lo que hablo, llevo 10 años conviviendo con Gris, un ser un tanto complicado pero extremadamente inteligente y cariñoso (bueno, sólo cuando él quiere).

¿No es acaso imponente y adorable a la vez?

8 comentarios:

Lunathika dijo...

miau!

a mi tambien me encantan los gatos (aunque no se si tanto como a ti xD)

quiero uno...

:)

Losselith

Horror Vacuii dijo...

Bueno, tanto como a mí es difícil, la verdad ^^U

Un saludo.

cannibal queen dijo...

cosa mona que son los gatos.
si pudiese tendría dos millones :_)

cómo va todo?

hace poco descubrí que tenía un blog aquí, ni recuerdo cuándo me lo hice... qué cosas!

:**

Gaueko dijo...

aiiii el gatito panza arriba me ha matado *_* que requetemono!!

La verdad es que no se puede comparar... personalmente adoro a muchos animales, diria que a la mayoria sino a casi todos. Cada cual tiene su aquel especial. Por eso no entiendo comparar un perro con un gato... Y bueno, personalmente el perro lo veo como un animal para "egoistas". Lo pongo entre comillas porque me refiero a ese egoismo innato del ser humano de tener una mascota que acate tus ordenes o tener un hijo para seguir una costumbre familiar/para llevarlo a tal sitio/para que sea matematico nucelar... bla bla. Algo totalmente natural y humano. Sin embargo tener un gato a sabiendas es tener que cuidar a un animal sin esperar nada mas a cambio que el mismo gato. Cuando el quiera se acercara, cuando el quiera lo cojeras, cuando el quiera lo abrazaras... porque es listo, es independiente... y seguro que no se le pegara la estupidez humana XD

A mi tambien me gustan los gatos (aaññ si pudiera tener un "Bosque de noruega" o un "Pixibob"...), pero a falta de uno tengo un huron XD que es una mezcla boba entre gato y perro. Se deja cojer y hacer de todo pero ya le puedes llamar, gritar, lanzarle cosas... que va a lo suyo ¬__¬

En fin, yo como siempre escribo comentarios tan largos que aburro jaja.

Saludoos!

l i p s t i c k a dijo...

Hola!
Escribí un comentario sobre Death Proof. En el post de Videando!
:D

Saludos!

Horror Vacuii dijo...

Hola Cannibal, ya somos dos locas que tendríamos la casa llena de gatos, no es amor, ¡es una obsesión!
Me alegro de que encontrases tu blog, así podré leerte también por ahí.

Gaueko, no podrías haberlo expresado mejor, a los gatos no se les pega la estupidez humana, que gran verdad. Los de raza de los Bosques Noruegos son unos de mis preferidos, son preciosos, pero creo que me quedo con los Ragdoll, peludos, bonitos, dormilones y afectuosos. Aunque que carajo, los mejores, como los perros, son los comunes, véase mi gato, son animales muy inteligentes y con mucho potencial estético.

Un saludo a ambas.

xoandacova dijo...

Hace años leí una frase en uno de esos libros que te enseñan a ser eficaz en la vida: "Sea perezoso como un gato".
Viste alguna vez a un gato corriendo como loco a un lado u otro, estresado por no saber como resolver un problema, agobiado por no saber qué hacer?. Seguro que no.

El gato piensa despacio y actúa rápido. Se toma el tiempo preciso. Acecha a su presa ,con calma. Llegado el momento, en una décima de segundo, como un rayo, actúa y resuelve. Su estrategia de caza es perfecta.

xoandacova dijo...
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