lunes, 17 de septiembre de 2007

A cerca de la falta de la educación imperante

Paso a transcribirles un artículo publicado en el periódico local ourensano, aka La Región, escrito por Don Fernando González Suárez, aka mi señor y estimado abuelo, "a propósito de las autoritas y otras cuestiones", tal y como se titula. Os lo traduzco al castellano, dado que el original fue concebido en gallego. Espero que estén de acuerdo con el texto ideado por mi abuelo al igual que yo lo estoy, parentescos a parte.

"Decía recientemente el señor Sarkozy que si alcanzaba la presidencia de Francia volvería a los tiempos en los que en la escuela los alumnos se ponían de pie con la entrada del profesor en el aula, en un gesto de saludo y de respeto. La verdad es que el trato recíproco entre alumnos y profesores debe ser de cortesía, de esmeradas formas, de buena educación, buscando con naturalidad la distancia que debe de existir entre personas de diferente edad y de distintos roles, y con el tratamiento que corresponde entre personas de distinta confianza.

Ciertamente es muy lamentable que los propios profesores tengan renunciado a esa "autoritas" que se deriva de su propia personalidad, de su mayor edad y como consecuencia de sus conocimientos superiores. ¿O es que ya perdieron esa autoridad por causas diversas, como puede ser, una menor capacidad, perdida de conocimientos, disminución de la personalidad, falta de vocación docente, y de esta forma no son merecedores del respeto del que estamos hablando?

Es curiosa la evolución del tratamiento que los discentes le dispensan a los docentes. Hace algunos años, los alumnos se dirigían a sus profesores anteponiendo el título de don; así era como nos dirigíamos a nuestros profesores; y de Don Ramón o Don Marcelo, por ejemplo, se pasó a denominarlos señor profesor, sin más; y posteriormente de profesor sin nisiquiera el señor delante, de una forma completamente indefinida que es la táctica con la que se intenta despersonalizar a alguien, utilizando un sistema de igual para todos. Esta evolución es el resultado de la consecuencia de la perdida de la "autoritas", es pasar de tener al profesor o maestro en una peana, es decir, en una tarima, a tenerlo en suelo, a ras, al mismo nivel de todos.

Y todo tiene relación o todo está conectado. Se comienza con el uso indiscriminado del tuteo. Todos tenemos el mismo nivel. Ya no importa la edad del interlocutor. Es lo mismo, lo que pasa es que te ponen el tú por delante, sin darse cuenta de que los tratamientos dependen de las personas y de la confianza entre ellas. La cortesía indica que el trato tiene unas expresiones bien claras, y no vale tutear, como se hace hoy en día, con todo descaro. Ahora, hasta ciertos curas tutan a los evangelistas; así dicen "lectura del Santo Evangelio según Lucas o Mateo..." ¿Pero no quedamos en que son San Lucas y San Mateo? ¡Qué confianzas son esas! ¿O es que quieren suplir con el tuteo la perdida que significo la renuncia al púlpito? Esto equivale la perdida de la tarima del profesor a la que antes aludimos.

Lo mismo sucede con el saludo entre las personas. Que cosa más ridícula es el besuqueo generalizado. Está muy bien que se produzca entre personas de confianza, o entre personas de confianza, o de trato familiar análogo. ¿Pero entre desconocidos o entre los que acaban de ser presentados? Y ya no digamos besar a una mujer que lleva algunas capas de maquillaje. ¡Qué desagradable! Ni para el que besa ni para la besada. Será antiguo, pero el saludo con un apretón de manos o besar en la mano a una dama, es de una sutileza y de una elegancia exquisitas. ¿Y las despedidas? Chao por aquí, chao por allá, deformando un término italiano que no tiene nada que ver con la despedida de nuestra cultura.

Otra manía que se ha convertido en moda. El "graffitti". Nada que ver con los aparecidos en las ciudades romanas de Pompeya y de Herculano. Ahora se ensuncian los muros y las paredes, o cualquier otra superficie limpia, con pintadas que ponen de manifiesto la subcultura de los autores, además de forma reiterativa. Los "ensuciadores" y los "chicleros" son una plaga urbana de estos tiempos, van dejando las huellas que les apetecen aunque nos molesten a todos, con estos sus caprichos tenemos que soportarlos.

Por lo tanto todo tiene su por qué y su explicación. Las menores exigencias en los conocimientos, la modificación contínua de los planes de estudios, la perdida de la disciplina en el aula y en el colegio, la falta de expresión oral, el practicamente total desconocimiento del lenguaje matemático y la incultura que se deriva del abandono de ciertas materias que luego son muy útiles en la vida ordinaria dan lugar a que se produzcan confusiones, como confundir al heroe troyano Héctor con un personaje bíblico, paradigma de incultura, por poner un ejemplo, son todas cuestiones que se suman a lo que advertimos más arriba, y de esta forma nuestros estudiantes alcanzan en Europa una posición en la cola entre los países pertenecientes a nuestro entorno cultural.

Menos mal que se acaba de inventar la panacea, la educación para la ciudadanía, que va a resolver el problema de la cultura, de la buena educación, del respeto a los proferores, de no pintar las paredes, de no tirar chicle al suelo, y así sucesivamente. Eso ya pertence a otro analisis".

7 comentarios:

cannibal queen dijo...

bravo por tu abuelo. razón no le falta.

todavía recuerdo cuando trataba a mis porfesores de usted y poniendo siempre el don/doña (o señorita) delante.
y no hace dos siglos de eso, como cualquiera de los niñatos de hoy en día podría pensar.

pero es el tema irritante y, aunque nos pese recurrente, que estuvimos hablando hace poco. el asunto ha degenerado hasta límites insospechados en un tiempo récord, lo que nos lleva a pensar, no sin cierto temor y ansiedad, en cómo acabará toda esta historia. horreur, espérense lo peor.

la debacle educacional. sin ninguna duda.

yo ya te dije que si la situación sigue así, el día que tenga hijos los volveré autistas por no dejarles salir de casa. y lo mantengo, oiga!

me hizo especial gracia la parte del 'besuqueo indiscriminado'. nunca me había parado a pensar en ello porque creo que lo tengo demasiado asumido, pero aún así reconozco que dar dos besos a alguien desconocido es bastante violento. igual de violento que extiendas la mano y te miren con cara de 'de dónde ha salido ésta?!' jaja

en fin. que esto se va al garete, señores. pronto pasarán de dar dos besos a recibir una hostia en cuanto te presenten a alguien. y sino, al tiempo!

isa dijo...

No me preguntes como llegué hasta este blog, no obstante "puedo prometer y prometo" que mi curiosidad por el género humano es tal (quise decir por cierta parte del género humano)que he llegado.
Al tema:
Sin duda a tu abuelo no le falta razón; yo, que me dedico a esa ardua labor a la que hace referencia capeando el temporal. La educación para la ciudadanía no es algo malo, sin duda, lo que es malo, es lo que subyace tras la misma, la falta de dedicación por parte de los padres a los hijos, la asunción por parte de la escuela de aspectos educativos en los que se debía complementar y no sustituír a la familia. El cambio social ha llegado, se inició con la gran Revolución Social de las revuliones, la Industrial, transformó hogares,cambió el sistema social, las bases de los valores y de modo paulatino fué inculando en nosotros, la raza humana un sin fin de necesidades efímeras y materiales que cubrir olvidándonos en esencia de los valores y las actitudes,de lasformas, la esencia y todo lo que ella conlleva.
La sociedad material crea seres efímeros "juanis de extraradio" y "maromos de pocamonta con expectativas a tunneros"( dícese del amante del tunning), sin duda más maneables y creados por y para la sociedad.
Igualmente pasa en las relaciones sociales, todo vale,tod@s amig@s de tod@s y "megacolegasdelamuerteosea" ,un sin fin de vanalidades y mares ymares de superficialidad.
Bueno damisela aquí dejo estas mis reflexiones... y paro ya, no obstante no quería finalizar mi propuesta de ser adoptada como nieta por su abuelo!! puesto que yo no cuento con la presencia ya de los mios, ¡qué grandes seres los abuelos!.
PD: debería usted recomendarle este libro a su abuelo- José CADALSO - Los eruditos a la violeta. Seguro que lo conoce.

Dani no recuerda su login/pass dijo...

Pues verás, concuerdo en general con tu abuelo en lo referente al trato del profesor y a la pérdida general de autoridad que ha sufrido. El mangoneo es un desmadre y eso no ayuda. Lo que veo más discutible en concreto ya es el tema del tuteo. Si, hay que mantener el respeto hacia los profesores, pero el tuteo se hace normal con alguien que tienes ahí día a día y con el que mantienes una forzosa relación. El "vamos a llevarnos bien" necesario, ayuda al tuteo y yo no lo veo mal.

Lo que ya me parece una gilipollez es lo del beso como forma de saludo. Estamos en España y el beso es algo maravilloso. No es un ataque hacia la integridad de una persona el besarla en la mejilla, está perfectamente aceptado de la misma manera que es costumbre el trible beso en otros paises (¿Rusia?). Además precisamente se da en situación distendidas, el apretón de manos sigue imperando en las relaciones profesionales independientemente de la familiaridad (ojo, el apretón de manos es excelente). El tema del maquillaje raya lo hilarante...

Con lo del graffiti una de cal y otra de arena. Entiendo a que se refiere y sí, molestan de cojones, pero al artista que pinta un muro, especialmente cuando tienen permiso, para crear una obrilla que, te guste o no, puede estar trabajada, no se le tiene porque censurar.

Y sí, el resumen del final es totalmente acertado. Vamos de mal en peor y esto no tiene trazas de solucionarse, no se donde vamos a parar, pero eso bien lo sabes xD.

¡Eres bonita de caray!

Helena dijo...

Vaya grande tu abuelo escribiendo al periódico. Estoy de acuerdo totalmente con lo que comenta Dani.

Tratar de ud. está bien cuando a quien nos dirigimos es una persona mayor, pero a alguien que podría ser más amigo nuestro que otra cosa...

Y sobre los grafittis lo comentado. Que luego todos vemos un stencil chulo y le hacemos fotos.

Curiosidad: ¿Qué opina tu abuelo de tí? ¿os llevais guay?

Horror Vacuii dijo...

Veamos, por donde empezar...

Creo que todos teneis mucha razón, ya que parece que no os alejais demasiado de lo expuesto por mi abuelo y con lo cual, como ya he dicho, estoy de acuerdo.

Cannibal, que decirte que no sepas ya, de esto mismo estuvimos hablando no hace mucho y ya sabes lo que opino/opinamos. ¿Para cuando esa máquina de dominación mental? ;)

Isa, está claro que la sociedad crea borreguillos para que sea más fácil controlarlos, lo malo es cuando sin quererlo se salen un poco fuera de control y es cuando se convierten en "ensuciadores y chicleros", jaja.

Dani, lo de los besos, que quieres que te diga, no soy tan radical como mi abuelo pero si que no me siento cómoda con esa costumbre, con familiares y amigos me parece un gesto bonito, pero con gente que acabo de conocer, o conocidos pues la verdad es que no le veo mucho sentido. Creo que de esa forma se pierde el significado auténtico de semejante muestra de cariño y acercamiento. Sinceramente, la próxima vez que me presenten a alguien alargaré la mano, jaja.

Y Helena, mi abuelo escribe en el periódico, no al periódico, que es distinto ;)
Yo también creo que a una persona de tu misma edad es un poco rídiculo llamarla de usted, pero con una persona mayor o de "mayor rango" (vease un profesor, ya puestos) me parece una cuestión de respeto y educación. Como dice Dani, el tuteo no es malo si el profesor consiente y además ayuda a crear una relación más cercana, pero eso ya es consieración del propio maestro. Al fin y al cabo están haciendo tan sólo su trabajo, tampoco tienen que implicarse con los alumnos, de ser así ya es problema suyo.

Respeto a que opina mi abuelo sobre mí, la verdad es que nunca se lo he preguntado y no se que pasa por su cabecita, pero seguro que nada malo, todo lo contrario. Mi abuelo es una persona muy tolerante y muy despierta, no creo que se asuste con una jovencita como yo, cuando además sabe que soy buena chica. Hasta la fecha siempre me ha apoyado en todo lo que he hecho, y jamás me ha juzgado. Y nunca hizo ni el más mínimo comentario ni gesto aún cuando llevaba la cresta, jaja ;)

Horror Vacuii dijo...

Ah, y sobre los graffittis, hay pintadas y pintadas, es evidente que si todas las que viesemos por la calle fuesen obras de artistas como dice Dani no tendrían tanto detractores. Lo que ocurre es que la mayoría de los casos no son más que pintadas con cero valor artístico y estético, y entiendo que eso toque las narices a más de uno. Ojala todos los graffittis que viesemos estuviesen trabajados y pintados en muros donde les han dado permiso, pero lo cierto es que no, y por muy bien que estén algunos, entiendo que no gusten porque nadie debería de tener derecho a tocar lo que es de todos. Y la calle es de todos, nos guste o no.

LeCadavreExquis dijo...

Anda! Pensé que era de esas típicas cartas que se mandan. Un hacha tu abuelo, pues!